CANTÁNDOLE A LA FE
Sábado 10 de Julio de 2010
Hola Lydia,
Dices que, para ti, ‘Matajare 9’ comienza en el ‘Cantándole a la fe’ y que te gustaría saber algo más sobre esta canción de Migue Benítez. Pues bien. Para empezar tengo que decirte que esa composición también me valió a mí para “iluminar” a muchos de los artistas que han colaborado en el disco-libro.
Siempre manejaba una maqueta con ese tema, el ‘Medio pa la higuera’ y la canción para la que pedía la colaboración, a la hora de entrevistarme y presentar el proyecto a músicos de la talla de Muchachito, Juanito Makandé, Josele Santiago o José Gálvez, entre otros muchos de los que han colaborado para que ‘Cómo apretar los dientes’ sea una realidad.
Migue escribió ‘Cantándole a la fe’ en la misma época en la que dio forma a canciones como ‘El Rey del Regaliz’, ‘La Madriguera’ o el ‘Sigo a la luna’, durante la gira de ‘El Sentimiento Garrapatero…’, con 19 años, antes de grabar el segundo disco de Los Delinqüentes.
En su letra, tal y como es característico en el estilo de Migue, tenemos descripciones muy personales de cómo era él y de cómo vivía la vida, además de referencia a hechos reales que parecen surrealistas para alguien que no esté acostumbrado a vivir en el campo. Me refiero concretamente a ese verso en el que dice “limpiar la cuadra para que mi potra esté a gusto”. Que significa precisamente eso. Le gustaba limpiar la cuadra con el chimbiri y poner paja fresca y nueva de cama para que su yegua descansara bien.
A partir de ahí, la canción comienza a llenarse de metáforas para explicar que un nuevo amor ha llegado y que se va a dejar llevar “un mechero nuevo enciende mi corazón” o que él es una persona que aparta a un lado todos los pensamientos negativos, un ser libre capaz de vivir con muy poco a pesar de las dificultades: “Tendré chinchetas en los pies / y en los bolsillos lo justo / mis gafas de sol mojadas por el mar / Y cuarenta quejas en un libro que nunca busco / dos alas pegadas en la espalda pa’ poder volar”.
Bien, y aquí creo que debo parar. Como siempre digo, a Migue le encantaba que cada uno interpretase sus canciones a su manera. Es así como realmente las canciones nos llegan.
A nivel de producción, tuve muy claro desde el principio que en este tema no era necesario añadir ningún tipo de instrumentación que fuera más allá de la simpleza de acompañar y reforzar la guitarra de Migue con otras más. Así que ahí tenemos a Pedro Pimentel, que veía de esa manera cumplido su sueño de grabar y tocar algún día con Migue; y a Raimundo Amador, punteando y añadiendo el punto ‘patanegrero’ a una canción muy íntima y personal, a la vez que callejera y garrapatera.
Quien si no podría decir y cantar con tal facilidad, y sacar de no sabemos donde, eso de que le gusta currar de ‘madrugá’, coger una botella a punto, cantar a luna y a la libertad, y marcarse vaciladas con descaro sin faltar…














